Desde OSDE nos cuentan algunas recomendaciones sobre cómo alimentarnos de manera saludable en el período del año con más tentaciones. Por Nora Torero, médica nutricionista (M.N. 98.703).

Desayunos maratónicos en el hotel, meriendas con churros en la playa, maníes con cerveza antes de la cena… Nos vamos de vacaciones sabiendo que, mientras duren, podremos darnos todos los gustos culinarios que se nos antojen. Pero no hay que confundir gustos con excesos: regresar a casa e intentar volver a la rutina alimentaria después de haber desequilibrado demasiado nuestra dieta puede convertirse en una tarea muy ardua.

¿Cómo armar una vianda saludable para llevar a la playa?
Además de elegir una conservadora que permita mantener la cadena de frío, es aconsejable incluir yogures y frutas, y armar recipientes herméticos con ensaladas individuales. También es importante hacer que la dieta sea variada y, por ejemplo, no comer sándwiches todos los días. Y, en caso de hacerlo, variar su contenido: no deben estar hechos con fiambre siempre. Se puede intercalar su relleno con pollo, carne, pescado, huevo, lechuga, rúcula, tomate, quesos magros, entre otros. Por último, es recomendable utilizar rodajas finas de pan para reducir su consumo.

¿Qué alimentos deberíamos tratar de evitar?

Las grasas enlentecen y dificultan el proceso digestivo. Además, tampoco es aconsejable incorporar muchos alimentos muy picantes, calientes y calóricos.  Fundamentalmente, es necesario prevenir los excesos en la cantidad. Hay alimentos y bebidas hipercalóricos que consumimos más en verano, como la cerveza o las cremas heladas: ¿con qué otras opciones podríamos reemplazarlos?

Un vaso de cerveza tradicional tiene entre 90 y 115 calorías. Se puede sustituir por la que no tiene alcohol, que suma solo 40 por vaso y 25, en el caso de la 0,0%. Los helados pueden reemplazarse por batidos, licuados y yogures descremados.

¿Con cuántas horas de anticipación deberíamos comer antes de meternos a la pileta o de realizar ejercicio?

Si se ingirieron alimentos con predominio de carbohidratos o fibras y bajo contenido graso, alcanza con dejar pasar entre 30 y 40 minutos para nadar o hacer actividad física. En el caso de que la incorporación de grasas y proteínas haya sido copiosa (por ejemplo, si se consumió asado), es aconsejable dejar pasar más de una hora. Si se trata solo de mojarse o darse un chapuzón, no es necesario tomar precauciones.

7 consejos para evitar excesos en las comidas durante las vacaciones:

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  1.  Bebé mucha agua.
  2.  Llevá siempre a mano bocados saludables no perecederos que sean de tu agrado.
  3.  Dormí lo suficiente.
  4.  No te saltees las cuatro comidas. Si podés incluir dos colaciones, mejor.
  5.  No pases al segundo plato hasta que no hayan transcurrido, por lo menos, 15 minutos con respecto al primero.
  6.  Mantené el equilibrio de la dieta: evitá las grasas, las preparaciones fritas y la canasta de pan.
  7.  Realizá alguna actividad física en forma regular mientras duren las vacaciones.

Estas recomendaciones son generales y no consideran la existencia de patologías o condiciones de salud particulares. En estos casos, siempre es necesaria la consulta con el médico tratante.