La ONU advierte que para 2050 la demanda de madera en África podría triplicarse. Insta a integrar los sectores informales en la economía oficial y proteger los bosques mediante la promoción de la gestión sostenible.

La demanda de productos y servicios forestales en África está creciendo rápidamente, impulsado por una población creciente y una economía en expansión, informa el documento publicado por el Programa Ambiental de las Naciones Unidas (UNEP). En 2050, la demanda interna de madera podría duplicarse o incluso triplicarse desde el nivel anual actual de 96,2 millones de m3.

El informe, titulado “El papel de los bosques en la Transformación Economía Verde en África”, exige una mayor integración del sector forestal informal en la planificación y la contabilidad nacional. Esto aumentaría la productividad del sector y la promoción de la gestión sostenible de los recursos forestales, ayudando a satisfacer la creciente demanda de productos forestales.

Cubriendo alrededor del 35 por ciento de la tierra de África, los bosques y las tierras boscosas desempeñan un papel muy importante en su economía, que no se refleja plenamente en las estadísticas oficiales. La política económica tiende a centrarse sólo en la industria de la madera formal, que aporta menos del 1 por ciento al Producto Interno Bruto del continente (PIB).

Mientras tanto, la industria informal de carbón vegetal y leña es responsable del 90 por ciento del consumo de madera en África, según la Organización para la Agricultura y la Alimentación de Naciones Unidas (FAO). Aporta un estimado de 2 por ciento del PIB del continente y emplea a casi el 5 por ciento de su fuerza laboral.

Estos servicios se encuentran amenazados por la degradación del suelo, la sobreexplotación y la deforestación. La FAO estima que entre 1990 y 2010 alrededor de 75 millones de hectáreas de bosques de África desaparecieron. Se espera que esa tasa se acelere en los próximos 15 a 35 años, a menos que la economía forestal informal, incluyendo los bienes y beneficios de los ecosistemas, se incorpora en la planificación nacional, las inversiones y la contabilidad.

El informe propone un paquete de políticas, lo que podría conducir a una mejor inclusión de los bosques en la planificación de la economía verde.

Basándose en ejemplos de Camerún, Etiopía, Ghana, Kenya, Mozambique y Sudáfrica, el informe pone de manifiesto las mejores prácticas y las lecciones aprendidas durante la ejecución de los diferentes tipos de intervenciones. Por ejemplo, la adopción de planes de gestión legales en Camerún ha dado lugar a una disminución del 11 por ciento en la intensidad de la cosecha en algunos lugares. En otro ejemplo, Kenya ha introducido legislación que permite a las asociaciones de productores de carbón vegetal solicitar licencias para cosechar leña y producir carbón vegetal.